Llegas a una evaluación con años de preguntas detrás. Necesitas respuestas, necesitas que alguien te diga «es verdad, no te lo estabas inventando». Y a veces, además, ese papel es necesario para solicitar una discapacidad o adaptaciones, sobre todo en evaluaciones autistas.
Pero hay una realidad que casi nadie cuenta: puede que ese papel no llegue. Y no porque no seas autista, no porque no tengas TDAH o altas capacidades. Te explico por qué ocurre y qué puedes hacer.
Las limitaciones de los test psicométricos
Los test actuales son herramientas valiosas, pero tienen límites importantes que conviene conocer antes de empezar:
- No existe ningún test que evalúe específicamente la doble o múltiple excepcionalidad. Cada prueba mira una neurodivergencia por separado.
- A mayor capacidad intelectual, mayor probabilidad de falso negativo en la evaluación autista o de TDAH: las altas capacidades compensan, y lo que cuesta queda escondido.
- El momento vital influye: el tiempo, el trauma y tu situación actual pueden sesgar los resultados.
El masking también responde a los test
Muchas personas neurodivergentes llevan toda la vida enmascarando. Esa capacidad de masking puede ser tan grande que hasta tus propias respuestas a los cuestionarios estén sesgadas: respondes como has aprendido que «se debe» ser, no como eres.
Por eso, en algunos casos, antes de evaluar es necesario un trabajo a fondo de acompañamiento psicológico centrado en tu autoconocimiento como persona neurodivergente.
Por qué importa que quien te evalúa sea neurodivergente
Si la profesional que te evalúa no conoce desde dentro cómo funciona una mente neurodivergente, es más fácil que no sepa ver los matices que van más allá de los manuales diagnósticos, y que recibas un falso negativo en tu identificación.
A esto se suman los prejuicios antiguos y capacitistas sobre cada neurodivergencia por separado. Y cuando hay altas capacidades, el síndrome de la impostora suele estar muy presente.
No existe «un patrón» de cómo debe ser una persona con doble o múltiple excepcionalidad.
La doble o múltiple excepcionalidad implica un cerebro que se expresa de muchas formas según la personalidad y el contexto, y nada de esto se recoge en los test actuales. Por eso hablamos del espectro de las neurodivergencias.
Nunca empieces una evaluación en un momento traumático
Evaluarse remueve mucho. Si estás atravesando un momento muy difícil, el resultado puede salir sesgado y, además, el proceso puede ser contraproducente para tu salud mental. Cuidarte primero también es parte del camino.
Qué puedes hacer
- Busca profesionales neurodivergentes que puedan aportar una mirada más allá de lo que sale en los test.
- Si tienes dudas sobre si evaluarte, empieza por una sesión de cribado para valorar indicativos y decidir los siguientes pasos.
- Elige un proceso que mire tu perfil completo, no cada neurodivergencia por separado.
- Recuerda que el papel no es la única manera de llegar a lo que tanto necesitas: tu identidad.
En Wonderpas evaluamos altas capacidades, TDAH y espectro autista en personas adultas, también en doble y múltiple excepcionalidad, con un equipo neurodivergente y supervisión de cada caso. Aquí puedes ver cómo es la evaluación y sus precios.
Y si quieres entender mejor la combinación de altas capacidades con otras neurodivergencias, te recomiendo leer sobre la doble y múltiple excepcionalidad.