Muchas personas llegan a la alta sensibilidad (PAS) y sienten un alivio enorme: por fin algo explica por qué todo les afecta tanto. Pero con el tiempo, algunas notan que hay rasgos que la etiqueta PAS no termina de explicar: la dificultad para empezar tareas, la mente que no para, los despistes. Y aparece la pregunta: ¿puedo ser PAS y tener TDAH?
La respuesta corta es sí. La alta sensibilidad es un rasgo de personalidad que se da en las neurodivergencias: altas capacidades, espectro autista y TDAH. Así que la pregunta útil no es si se puede ser PAS y TDAH a la vez, sino qué neurodivergencia hay detrás de tu alta sensibilidad.
Qué tienen en común
Por eso comparten tantas experiencias y es fácil que la etiqueta PAS tape al TDAH:
- Saturación ante ambientes con mucho ruido, luz o gente.
- Emociones intensas y difíciles de regular.
- Cansancio después de eventos sociales.
- Sensación de ser «demasiado» para los demás.
Qué explica cada una
La alta sensibilidad describe cómo procesas la información: en profundidad, notando matices, observando antes de actuar. El TDAH explica cómo se regulan tu atención, tu energía y tu impulsividad: cuesta empezar o terminar tareas, se pierden cosas, hay hiperfoco en lo que interesa y dificultad con lo que no.
Cuando hay TDAH, la alta sensibilidad viene incluida. Y cuando hay alta sensibilidad, hay alguna neurodivergencia detrás. Es habitual vivir una contradicción constante: «necesito estímulo, pero el estímulo me satura».
¿Y si detrás también hay altas capacidades?
Muchas veces lo que parece «PAS y TDAH» es en realidad un perfil de altas capacidades y TDAH: una doble excepcionalidad.
¿Por qué no se ve? Porque cuesta mucho reconocerse con altas capacidades cuando llevas toda la vida acumulando etiquetas: «vaga», «desastre», «dispersa», «exagerada», «no terminas nada». A eso se suma el síndrome de la impostora: «¿cómo voy a tener altas capacidades yo, si no he sacado matrículas ni he tenido un éxito descomunal?». El TDAH tapa las altas capacidades, las altas capacidades compensan el TDAH, y al final la persona no se ve en ninguna de las dos del todo.
Si te ves en parte, pero no del todo, probablemente sea por eso: lo más común es que las neurodivergencias no vengan solas.
Cuando la etiqueta PAS se queda corta
La alta sensibilidad es un rasgo muy conocido y es fácil identificarse con él. Pero a veces funciona como una primera puerta que se queda ahí, sin mirar lo que hay detrás: altas capacidades, espectro autista o TDAH. Si te reconoces como PAS y sientes que hay algo más, merece la pena explorarlo.
Qué puedes hacer
- Haz nuestro test de neurodivergencia gratuito como primer paso.
- Mira la charla «Más allá de la Alta Sensibilidad», donde hablo de qué hay más allá de la etiqueta PAS, la doble excepcionalidad y el burnout neurodivergente.
- Si quieres acompañamiento, conoce nuestro servicio de psicología para personas altamente sensibles o escríbenos y te oriento.
Escrito por Zayra Sánchez, psicóloga y dietista neurodivergente y fundadora de Wonderpas Psicología. Más de 5 años acompañando en exclusiva a población neurodivergente.